¡Hola Mamá! ¡Hola Papá! ¡¿Hola, hay alguien?!
Ese momento del año ha llegado. abres el sobre, sacas el papel claro, limpio y de peso oficial, completado con un sello académico en la parte de arriba, una firma personal en la parte de abajo y las palabras “Felicitaciones, estamos honrados en invitarte a unirte a tu clase del 2010 de la universidad(UBA, UNAM, etc.)“. Te apuras a contarle a alguien, esperando que te escuchen, mientras, al mismo tiempo buscas furioso , en algún lugar en el fondo de la página, el número de teléfono de la oficina de admisión…
“¡¿Que?!”, puedes oír a tus padres decir en una voz no tan calma, “¿Qué quieres decir que lo pospones por un año? ¿Qué quiere decir que te quieres tomar un “año de intervalo” y en Israel? No lo entiendo. ¿Y que pasa con tu futuro, con tus metas, con tu educación? ¡¡Pensé que querías ser un abogado!!”
Esta puede ser una reacción común en tu entorno, pero en muchos otros alrededor del mundo, esta idea llamada “año de intervalo” es aceptada. No muy lejos de tu propia círculo, jóvenes judíos que completaron sus estudios secundarios están viajando a Israel antes de empezar sus estudios universitarios. Están yendo a aprender en uno de los tantos programas de Yeshivot en Israel que satisfacen a la comunidad ortodoxa, o yendo a uno de los tantos programas de los movimientos juveniles, o simplemente asistiendo a una universidad Israelí como nuevo estudiante. Muchos de ellos también acumulan créditos universitarios (que en algunos casos pueden ser convalidados en su país) mientras experimentan un año intenso de vivencias y aprendizajes judaicos. Otros chicos, algunos de diferentes países de América Latina o del resto del mundo, pasan el mismo año en Israel en programas que les permiten voluntarizarse en la comunidad y así aprender sobre la sociedad israelí a través de la vivencia. Estos chicos, tus pares, tienen una cosa en común. Ellos saben que la universidad probablemente los esperará un año más mientras ellos mismos exploran sus potencialidades durante ese año – y muchas veces los incentiva a hacerlo. Ellos también saben que luego de este año traerán una riqueza en experiencias vividas, autorrealización, visión y confianza en ellos mismos y en sus compañeros a sus universidades. Estas experiencias los ayudarán a aprovechar mas su educación y los llevarán en direcciones nuevas que son mucho más satisfactorias de lo que jamás pudieron haberse imaginado.
El “Año de Intervalo” no es para cualquiera, pero no dejes que eso te impida agregarlo a tu lenguaje personal. Explora los numerosos programas para graduados del secundario. Descubre la posibilidad de acumular créditos académicos mientras expandes tus horizontes personales. Regresa listo para la Universidad, listo para el desafío y listo para desafiarte a buscar más, a liderar, a enseñar, a ser tú mismo, a ser judío!
MASA - La Puerta de entrada a Programas de larga duración en Israel