-Me llamo Jonathan, estoy en el programa Rimón de Música en Ramat Hasharón. Vengo de Chile, vivo en Santiago, tengo 23 años.
-¿Qué programa de estudios de Rimón estás haciendo?
-Yo estoy haciendo un programa que consiste en composición para películas, para cine. Hay varias especialidades que se pueden elegir y entre ellas esa es la que me gustó. Y básicamente incluye lo mismo que las demás: composición, entrenamiento del oído, teclado, etc., sólo que está más dirigido al cine. Por eso hay dos cursos que son Historia del Cine e Historia de la Música en el Cine.
-Ven películas…
-Vemos películas, analizamos la música de ellas…
-¿Qué películas ven?
-Vimos Goodfellas de Martin Scorsese, Amadeus de Milos Forman, El Padrino…
-Todas en las que matan a alguien…
-Sí, psicosis…
Jajaja…
-Bueno, hay una biblioteca muy completa, que incluye muchos discos de jazz hasta clásicos, rock, minimalista, también de películas, que tienen que ver con la sensibilidad de la música, no cualquier película. Hay una sala muy importante de computadoras, donde justamente se practica todo esto de hacer música en un software, en un programa, con MIDI. También con audio. Este semestre estamos todavía aprendiendo todo sobre MIDI y casi todas las salas tienen un piano, casi todas. Un set de baterías.
-¿Alguno de tus compañeros toca la batería?
-Yo toco la batería. Un poco toco casi todos los instrumentos. Primero tomé la guitarra, después pasé al piano, después al bajo y ahora la batería. Tengo un poco conocimiento de todo, pero ahora me metí en serio porque estoy tomando clases de batería.
-¿En Rimón?
-No. Porque en Rimón tenía tantas materias que me dijeron basta, ya no puedes tomar más. Entonces fui al conservatorio aquí en Ramat Hasharón. Les conté que soy de afuera, que vengo por un año y me hicieron un descuento del 80% para clases de batería. Empecé las clases hace dos meses.
-¿Cuándo llegaste a Israel?
-Llegué a fines de agosto. Un poco antes de que empiece el programa. El programa empezó el 3 de septiembre y bueno, nos ubicamos en la casa al principio, y a la semana fuimos al ulpán de hebreo que queda en Poleg, un suburbio de Netanya, el ulpán Akiva. Acá todo es un suburbio de todo. Y ahí fuimos los 6 que estamos en música, más el grupo este de Carrera que eran unos 12 o 13. Y ahí nos conocimos todos, hicimos un grupo muy lindo. Los 6 que vivimos en la casa somos dos brasileros, dos chicas inglesas, un sueco y yo. Bueno, los brasileros, ambos son muy buenos músicos. Ya habían estudiado mucho de antes, tenían un bagaje musical muy amplio. Las dos chicas inglesas tienen 18 años, son muy chicas. Es muy común en Inglaterra que después del colegio te vas a hacer un gap year, que te vas un año a hacer cualquier cosa. Una de las chicas canta y toca el piano muy bien, y la otra no sabe muy bien lo que quiere de la vida, así que empezó con canto, se pasó a violín y ahora se cambió, va a hacer dos cursos en Rimón y otros en una Escuela de Arte. Y el sueco no sé, llegó con menos conocimientos que los demás pero evolucionó mucho.

Y yo creo que al principio me asusté un poco porque el nivel era muy alto. La gente que iba a Rimón no era cualquier cosa, todos eran muy buenos músicos. Yo en Chile compuse muchas cosas. Muchas canciones. Gané un par de concursos. En una comuna que se llama Providencia. En un concurso de rock, mi canción no era rock sino medio folklórica y jazzera. Compuse un par de temas para programas de televisión, uno que era un programa para niños y otro que era un programa que se basaba en un hecho ocurrido en Chile hace más o menos dos años. En el cual a 50 soldados chilenos los mandaron a hacer ejercicios en el sur y resulta que el clima era muy malo. Había una tormenta pero los mandaron igual, y se murieron los 50.
Hicieron un programa recordatorio. En la oficina en la que yo trabajaba mi jefe tuvo una idea e hicimos una animación con música, y yo también hice la animación y lo llevamos a la televisión y ahí no sé si salió algo al aire, se escuchó. Pero sólo los créditos “muy pronto en Chilevisión…” pero nunca pasaron la serie.
Yo estaba trabajando en una agencia de publicidad que está muy vinculada a televisión. Yo hacía muchos comerciales porque lo que estudié en Chile fue en realidad diseño gráfico. Terminé la universidad allá y me metí en la música mucho tiempo solo. Tomé clases de canto, clases de guitarra, tenía una banda que se llamaba “Capodastro” (el puente que se le pone a la guitarra para pasar los tonos).
-¿Desde cuándo tocas un instrumento?
-Comencé primero a los 12 años con la guitarra. Tomé un profesor por un par de meses y de ahí seguí siempre solo. Un par de años después empecé con el piano. Bajo y batería. Ahora estoy más serio tomando clases. Me gusta mucho.
Las clases de batería son una vez a la semana y es bastante porque con todo lo que me da el profesor me sirve para toda la semana. Practico en el conservatorio, que está a cinco minutos de la casa, y tengo 30 baterías para elegir. Y si no, me compré estos pads y ahí estás todo el día practicando las posturas.
-¿Ahora vas a tocar con Mahogany?
-Kevin Mahogany. Bueno, a principio de año yo me enteré de un ensamble de gospel, esta música religiosa y me gustó mucho. Estaba en la escuela, tomé todas las materias, ya no podía tomar más y un día una amiga me dice "ah, sí, yo voy al ensamble de gospel," y yo dije “uy, yo también quiero”. Entonces fui a hablar con el director y le dije que me haga un favor, que vengo de Chile, que no es tan fácil estudiar gospel allí. Y ahí me dijo que bueno, que tenía que hablar con el profesor y que me haga una audición a ver si caía bien. Y tuve una audición y le gustó. Entonces desde que comenzó el semestre estoy cantando. Estamos preparando unos seis temas para presentarlos. Y un día vino el profesor y dijo que venía Kevin Mahogany de Estados Unidos y no sabía muy bien quien era, pero busqué información y vi que cantó con quien se te ocurra. Y me dije "parece importante". El va a cantar. Y estoy muy ansioso por cantar. Y ahora tenemos ensayos todos los días, dos veces por día a veces. Y el 25 es el concierto.
Así que están todos un poco nerviosos, porque no es un concurso así como el de tu banda en el colegio, es un tipo que es un monstruo. Y así practicando todos los días, te grabas, te escuchas, te comparas con la versión original. Te comparas con los negros de Harlem y ves que no llegas a nada parecido, jaja.

-¿Para entrar a Rimón tuviste que dar una audición?
-Sí. En principio en Chile me comuniqué con el director y me comentó del programa y le dije que estaba al tanto, Amikam Kimelman. Y me mandó emails y me dijo que sí hay una audición pero primero, para llegar a la audición, tengo que mandarle un disco con las cosas que he hecho. Con un video también. Así que le envié un video en el que estaba con mi banda tocando, y tenía muchos temas. Algunos los había grabado en un estudio semi-profesional y otros en mi casa, pero con programas de grabación muy buenos y sonaba muy bien. Se lo mandé y al cabo de dos o tres semanas me manda un email diciéndome que sí, que estaba totalmente capacitado.
Me dijo que tengo que preparar dos temas con mi instrumento o mi voz, lo que elija. Así que elegí guitarra que era con el instrumento que me sentía más cómodo. Los dos temas son composiciones mías, así que lo que hice fue sacarle el track de guitarra para poder tocar la guitarra yo en vivo durante la audición. Y bueno, eso fue a principios de septiembre. Audicioné con una cantante. Y a partir de allí decidían en qué nivel me ponían. Porque puedes estar bien avanzado para poder ir a Entrenamiento de Oído III en lugar de I. Porque en el I te enseñan do-re-mi, y en el III cosas mucho más complicadas. Y hay otra parte que es una prueba escrita de teoría.
-¿Cómo supiste responder a las preguntas de teoría?
-A partir de que el director mandó un formulario con los temas que iban a entrar en la prueba. En realidad, teóricamente no tenía mucho porque toda mi vida hice todo por oído. Y bueno, estudié un poco por mi cuenta. Y le dije que yo no estoy en un nivel teórico muy alto. Y me dijo que no hay problema: si necesitaba entrar a Armonía I que es lo básico, entraba. Lo que me dijo es que tenía que ver si mi personalidad era musical o no. Que es lo que comprueban cuando escuchan tu disco. La persona que hace cualquier cosa y ves que no tiene ninguna dirección no entra. Me dijo que era muy musical y que tenía un oído fantástico. Y teóricamente me faltaba, pero es como estudiar matemáticas, se aprende.
-¿Qué materias estás haciendo ahora?
-Estoy haciendo muchísimas materias. Tengo Desarrollo de la Audición. Historia del Jazz, Historia del sonido (físico, amplitud, frecuencia, porqué una cuerda vibra y en qué frecuencia vibra). Tengo Desarrollo de la Audición Rítmica. Solfeo. Tengo contrapunto, que es conseguir crear melodías que se contrapongan a la melodía original. Pero no son acordes, viene de Bach, es muy clásico. La profesora es buenísima, puede crearte cientos de melodías a partir de un tono. Tengo Historia de los Beatles. Por qué usaron una escala menor aquí y otra mayor allá. Tengo Teclado, que es una hora en la que tengo que entrenar en el teclado. Está bueno porque es metódico, sabes que tienes que ir todas las semanas y practicar.
-¿Y tienes la constancia para eso?
-Hay semanas que sí y semanas que no. Es complicado encontrar la constancia. Pero a la música hay que dedicarle todos los días para no perder la habilidad. Otros cursos que tengo son Armonía Tradicional, Introducción a la Composición. Que es muy subjetivo, porque no te pueden enseñar qué es bueno, qué es malo, pero te pueden dar ciertas directivas sobre lo que puedes hacer para mejorar una composición. Ahora los miércoles tengo MIDI y Gospel. Y mañana tengo Historia del Cine y de la Música del Cine.
-Y cuando termines este año ¿Qué sucede? ¿Recibes un título?
-No, no te dan un título. No estoy muy seguro de cómo seguir. Sé que me encanta pero dependo mucho de lo que pase con el ejército…. -Puedo estar un año en Israel sin ir al ejército pero como soy ciudadano israelí si me quedo más tengo que hacerlo- Y quiero ver qué pasa con mi familia porque también quiero estar cerca de ellos. Y este año es una experiencia fantástica, pero no sé si voy a seguir estudiando música. Pero me gustaría mucho poder adaptar mis conocimientos y combinar la música con el diseño y el movimiento que es lo que hago.
-¿Dónde te verías en 10 años?
-Yo creo que me veo justamente en una empresa que hace televisión o cine, ojalá llegue a hacer un filme algún día. Pero si no, una empresa de publicidad, que haga comerciales y en ese mismo lugar hacer la música.
-¿Te hiciste de un grupo de amigos aquí?
-Bueno, mi grupo de amigos, amigos, son los de la casa. Está muy bueno porque se creó una química entre todos muy buena. Mucho más con los brasileros por esto que somos todos latinos. Pero las inglesas son muy simpáticas las dos. Hay una cierta brecha generacional: 24 vs. 18 años, por eso estamos en etapas muy distintas. Pero es como que soy su hermano mayor. Y el sueco es muy chistoso. Tiene 20 años. Salimos mucho, y también pasamos mucho tiempo en la casa, nos quedamos conversando. Si no salimos a un pub en Tel Aviv. Ya los brasileros tocan en un pub, consiguieron un trabajito, van a tocar Bossa Nova. Y está muy bueno, me gusta mucho. (Por el programa) estoy obligado a estar con ellos, pero no estoy obligado a que me caigan bien, pero se dio la casualidad que nos caemos todos muy bien. Y además tengo una novia en Tel Aviv.

-Vos ya habías estado en Israel…
-Sí, yo nací en Bolivia pero al año mis padres se vinieron a vivir a Israel y hasta los nueve años viví en Israel. Luego fuimos a Chile, por trabajo. También pasé por Francia un tiempo porque toda la familia de mi mamá está allí. Una vez volví a Israel a los 16 años por un mes, por un viaje de estudios que hubo en la escuela judía de Chile. En ese momento estuvo divertido, pero no la pasé muy bien porque uno tiene todas las inseguridades de la adolescencia. Ahora lo disfruto al máximo, y lo haces como eres, disfrutas todo. Si quieres hacer algo lo haces y si no quieres no lo haces.
-¿Cómo fueron las etapas de este programa?
- Cuando llegamos a la semana comenzó el ulpán de hebreo. Cuando llegué me fue a buscar la madrijá de Rimón, Mijal, al aeropuerto y ella me pagó el sherut a Jerusalén, porque como el programa comenzaba el 3 y yo llegué el 31 de agosto. Y estuve en Jerusalén 2 o 3 días. Y el 3, cuando comenzó el programa nos alojamos en la casa de Ramat HaSharón. La Javaiá Israelit buscó una casa en Ramat HaSharon estaba para alquilar… Nosotros no pagamos nada. Nos dan 900 shekels por mes para comida y transporte a cada uno. Siempre tienes que poner un poco más porque no alcanza. Y estuvo muy bueno el hecho de que la municipalidad nos regaló bicicletas a todos.
-Cuéntame como fue eso.
-El alcalde cuando llegamos a la semana nos conoció y nos prometió todo. Gimnasios, fiestas, tickets para ir a ver partidos de fútbol. Y entre eso dijo “pídanme lo que quieran” y entonces le dijimos que queríamos una bicicleta, justamente para poder ahorrar dinero de transporte; yo voy y vuelvo en bicicleta a la escuela todos los días y me ahorro 10 shekels por día. Y bueno, a los tres meses nos consiguió las bicicletas, cuando ya empezamos a caminar hasta Rimón con los brasileros, son 40 minutos pero dijimos, "y bueno, para ahorrar está bien." Y un buen día nos llama y nos dice, "tengo las bicicletas." Fue un regalo que por supuesto después tenemos que devolver. Cuando hablamos con el Alcalde le ofrecimos tocar para los niños, en un hospital o lo que sea, tenemos ganas de hacer trabajo voluntario. Pero me parece que se olvidó.
Bueno, el 10 de septiembre con todos los bolsos y todo nos mudamos al ulpán Akiva en Poleg y ahí estuvimos viviendo un mes entero. Nos llevamos un bolso y nos quedamos allí. Y estábamos junto con la gente del programa Carrera y con olim jadashim del mercaz klitá. Y las primeras dos semanas de ulpán, como yo tenía un muy buen nivel de hebreo hablado, que me pusieron en Dalet Aleph, pero me di cuenta que no podía leer los diarios. Ahora puedo un poco. Las segundas dos semanas no sé qué pasó que todos los olim se fueron de vacaciones, la cosa es que el ulpán quedó para nosotros. Y entonces dejaron dos grupos para todos. Entonces me tocó un grupo de Aleph +. Y me aburría porque enseñaban todo desde el principio. Volvimos a Ramat HaSharón el 5 de octubre. No teníamos nada que hacer por un tiempo, así que paseamos y conocimos la ciudad, fuimos a Tel Aviv, Hertzlía. Hasta el 26 de octubre que fue la audición para ubicarme en el nivel de Rimón, y el 29 comenzaron las clases en Rimón. Fuimos a Jerusalén un par de veces. Ahora estamos por terminar el cuatrimestre, el 11 de febrero. Y el 20 hay prueba y después tenemos una o dos semanas libres. Y a principios de marzo a julio sigue el segundo cuatrimestre.

Bueno, entre medio hicimos varios paseos. Los paseos fueron organizados por la Javaiá Israelit, por Masá. Casi siempre fue con el grupo de Carrera, porque nosotros éramos sólo 6. Y entonces juntábamos como 20 en total. Fuimos a Masada, subimos a la mañana y dormimos en la carpa beduina Un día recorres todo el desierto y a la mañana vas a Masada. Hicimos todo el Mar Muerto, el desierto. E hicimos un viaje a Eilat, para conocer el sur de Israel. Pasamos por la casa de Ben Gurión en Sde Boker. Y Yotvatá. Estuvimos dos días allá en Eilat, pero es una ciudad fashion, que a mí mucho no me va. No fue hace mucho, hacía mucho frío. Y fuimos a Jerusalén.
A mi novia la conocí el 7 de septiembre en un seminario en Tel Aviv. Y el 12 ya estábamos saliendo. A Jerusalén fuimos 3 días solo el grupo de Rimón. Y dormimos en un hotel muy cerca del Kotel. Tuvimos un guía sólo para nosotros, pasamos un Shabat. Había un viaje a Acre con 3000 personas de Masá que no pudimos ir porque ese mismo día era la audición de Rimón. Hace poco fuimos a Jerusalén de nuevo, pero no fue organizado. Fue opcional. Era un seminario de liderazgo, en Beit Bagan. Fuimos el sueco, las inglesas y yo. Era en inglés. Había gente de otros programas, rusos, norteamericanos. Estuvo entretenido. Éramos como cuarenta.
-¿Y por tu cuenta, por donde pasearon?
-Por Tel Aviv mucho. Yo también fui mucho a visitar familias, tengo parientes en Jerusalén, que son ultra-ortodoxos. Así que cuando voy paso shabat con ellos. Y fui al Carmel un par de veces, en Hod Hasharon, Raanana y Holón también tengo parientes o amigos de mis padres.
-¿Algo más que nos quieras contar?
-(Irónicamente) "Mi sueño era venir a Israel y estudiar música y conocer a una chica, soy el hombre más feliz del mundo." No, en verdad quería estudiar música, lo tenía en la cabeza e hinchaba mucho a mi familia, todo el día tocando un instrumento, componiendo algo... bueno, me gustaba, pero llegaba un momento en que era mucho. Entonces mi viejo me dijo, "bueno pero búscate algo aquí en Chile" y se me había pegado en la cabeza que estaba un poco cansado de estar en Chile y que quería otra cosa. Siempre la misma rutina, la misma gente, el trabajo, la familia y llega un momento en que colapsas. Entonces yo me dije me quiero escapar un poquito, quiero pasar un año fuera. Me puse a averiguar allí en la Sojnut a ver qué programas había en Israel. Y encontré este de música y fue...
-¿Cómo se te ocurrió de golpe ir a averiguar a la Sojnut?
-Mi viejo. Siempre fue toda mi vida como el guía, me aconseja en todo. Me acuerdo que me puse a buscar en internet y buscaba por Europa, Francia, porque tengo parientes en Francia. Mi viejo dijo: pero hacé algo más fácil, andá a la Sojnut a averiguar a ver qué hay. Allí siempre van a estar con los brazos abiertos para recibirte. Entonces fui y me dieron una revista con los programas que tienen. Pasando lás páginas vi Rimon Music School en Israel. Y ahí comencé a llenar los papeles para la beca, hablé con el director de la escuela. Y se dio, y en el momento en que se fueron dando las cosas, yo cada vez me ponía más contento. Cuando el director aceptó el disco que le mandé estaba feliz. Y hoy en día estoy muy contento. Ya no tengo esta sensación que Chile era una porquería... Viste cuando estás en otro lugar ya ves que el lugar de donde venís no es tan malo.
-¿Y ahora hay algún paseo o evento de Masá programado próximamente?
-No, porque ahora termina el semestre y se vienen todas las pruebas. Así que ahora la madrijá dijo que tenemos que comenzar a planear todo para el próximo semestre. Y lo único que es extra-programático es el concierto este de gospel. Y se supone que todos me van a ir a ver.
