Ante todo quisiera decir que sentí que realmente tuve el honor de conocer al Primer Ministro, especialmente por el hecho de que me encuentro en el país hace tan sólo cuatro meses, a diferencia de gente que nació aquí y nunca pudo verlo.
Llegamos al encuentro representantes de todo tipo de grupos que realizamos programas anuales en el país para estimular la aliá, y ya antes del encuentro habíamos hecho junto a un artista (que vino especialmente), un trompo (sevivón) gigante el cual cada uno tenía que decorar según lo que sentía y el cual entregamos como regalo al Primer Ministro.
Pienso que fue una idea linda y original más que cualquier otro regalo que podíamos haberle comprado, especialmente porque nosotros mismos cooperamos en su preparación.
Durante el encuentro mismo, me emocioné mucho y sentí mi corazón latir rápidamente. La charla era buena y mientras pasaban los minutos no podía creer el honor que tenía, de ver un hombre tan importante del cual se habla de él en todo el mundo.
Además de eso, disfruté mucho el conocer gente de todo el mundo y en pocas horas nos habíamos ya convertido en un grupo unido.
Cuando recibí la triste noticia de su caída de salud me puse muy mal y sentí que por el hecho de que lo había visto hacía pocos días la cuestión me tocaba a mí también.
Deseo que se mejore pronto, y espero poder tener el honor de verlo nuevamente!