En febrero del 2005, Serguei Chaskin participó en un viaje de Taglit – Birthright a Israel partiendo de Rusia. En noviembre, Serguei ya estaba viviendo en Ramat Hasharon, una comunidad suburbana al norte de Tel Aviv, y participando en el programa de música afiliado a MASA en el Conservatorio Rimón. El nivel académico y la calidad de los estudios de música en Rimón, fueron tomados en cuenta como consideración principal a la hora de decidir participar del programa. Hubo otros programas en Israel que despertaron su interés a primera vista, pero a la edad de 20 años, luego de tres años de estudiar arquitectura en Rusia, Serguei sentía que debía llevar adelante sus objetivos profesionales y participar de algo que fuera más que sólo viaje y diversión.
Serguei se crió en Ekatrinburg, la capital de Ural en Rusia. Es hijo de madre judía y nieto de dos abuelos judíos. Tiene un hermano cinco años mayor. De niño fue a un campamento judío de un día administrado por la Agencia Judía. De adulto jóven empezó a estudiar hebreo en un ulpán en el edificio de la Agencia Judía en Rusia.
Habiendo terminado el primer semestre en Rimón, unos pocos días después de los exámenes, Sergei llegó con su guitarra colgada al hombro para encontrarse conmigo en un café de un centro comercial en Tel Aviv. Barba corta, el pelo largo recogido hacia atrás en cola de caballo, tres piercings en la oreja y auriculares arrollados en el cuello: lo identifiqué mientras caminaba hacia mí hablando por su celular. Sonrió cálidamente, y luego de que lo forcé a pedir galletitas con su té, no necesitó que se le hicieran muchas preguntas para contarme acerca de su programa en Rimon y su experiencia general como participante de MASA. Con su permanente cálida sonrisa, Serguei habló con entusiasmo – en hebreo – acerca de su vida en los últimos tres meses y medio:
¿Sergei, cuál fue tu incentivo para participar de MASA?
En la Agencia Judía, donde estudié en el Ulpán, escuché de un programa llamado Sela en el cual estaba muy interesado de participar. Por otro lado, también quería estudiar en el Berklee College of Music en Boston, en EEUU, porque quiero ser un guitarrista de jazz profesional, y para lo que yo quiero, ese es el mejor colegio de música en el mundo. Problemas de visa y permisos de trabajo, además de tiempo para trabajar y costos de instrucción, hacían que esta opción no fuera accesible. Después escuché del colegio Rimón en Israel. Está afiliado a Berklee, y casi todos nuestros profesores estudiaron allí. El programa es similar con un buen balance entre teoría y práctica lo cual es muy importante. Yo disfruto de la teoría y creo que es muy importante, pero el aspecto práctico no es menos importante y eso está faltando en los programas en Rusia, al menos en el campo del jazz. Aquí en Rimon, el programa incluye desde cursos de Historia del Jazz y su Desarrollo hasta Desarrollo del Oído Rítmico así como los Fundamentos de la Improvisación, mientras que cada estudiante es considerado en forma individual y el curso es adaptado a las necesidades y objetivos particulares de cada uno. Después averigué que MASA podía ayudarme a financiar mis estudios y también me exigiría estudiar hebreo, cosa que necesitaba de todos modos. Tengo muchos antiguos amigos que también están pasando su tiempo en Israel en Sela y MASA.
¿Cómo te las arreglas con el idioma y con tus compañeros de clase israelíes?
Mi compañero de cuarto es uno de mis compañeros de clases y mi maestro oficial de hebreo. Tengo mi propia unidad de vivienda con una pequeña cocina en su casa con sus padres en Ramat Hasharon, y los viernes a la noche ceno con toda su familia. Mi compañero de cuarto, siendo mi tutor de hebreo puede enfocar nuestras clases en el vocabulario que yo necesito profesional y académicamente. Es cierto que en el ulpán se estudia gramática sistemáticamente, de acuerdo a un programa, pero tener un tutor siempre me permite hablar, buscar palabras en el diccionario y progresar mucho más rápido que en un grupo. La verdad es que ni siquiera me puedo imaginar que el idioma pueda ser un problema. Cuando no entiendo algo en las clases, todos están ansiosos por ayudar, tanto los alumnos como los profesores. Hay sólo alrededor de 12 rusoparlantes en el colegio, que han estado en Israel por muchos años, pero todos me ofrecen ayuda a cada oportunidad.
¿Qué opinan tus padres con respecto a que estés aquí?
Estan muy satisfechos, porque se dan cuenta de que estoy estudiando en un programa serio y no vine a Israel a perder mi tiempo. Me encanta tocar la guitarra y lo hago constantemente. En un día determinado puedo estar tranquilamente tocando a las 3 de la mañana. El único problema es levantarse para las clases, pero los cursos son tan interesantes e importantes que me presento. No tengo tiempo para ninguna otra cosa.
¿Ahora que has completado tus exámenes y tienes vacaciones, qué vas a hacer?
Cuando participé en Taglit – Birthright Israel, fue un viaje ráfaga, pero ahora planeo volver a visitar Jerusalén. Quiero ir al Kotel, porque creo que está excelente.
¿Excelente?
Sí, siento que es la historia de esta tierra y del pueblo judío... y es hermoso.
¿Te sientes conectado?
De niño, conocí Purim y Jánuka a través de los programas de la Agencia Judía en Rusia, pero no conozco mucho acerca de Israel. Pienso que mientras estoy aquí es importante para mí aprender sobre Israel, y MASA lo incentiva. Estudiar la historia del jazz y sus comienzos es escencial para un estudiante de jazz. De la misma manera, pienso que necesito conocer la historia de Israel.
A juzgar por lo que dices acerca del jazz, deberías estudiar también la historia de cualquier país en el que pases tiempo.
Tiene sentido, pero he visitado Europa muchas veces y no tengo el mismo sentimiento que tengo en Israel. Necesito saber sobre este lugar. No sé como explicarlo.