Juan Deminas, más conocido como “Moti” en el grupo, abre la charla explicando lo que más le gusta del programa Shnat Hajshará. “Para mí está bárbaro manejarse por Jerusalén, en especial, con la confianza y la cotidianeidad que te da el vivir un tiempo aquí, y además con mis amigos de chiquito y la gente que voy conociendo acá, que vivió lo mismo que nosotros, que fue a la tnuá toda la vida, que en los últimos años fue madrij, que vino acá y que quiere volver y trabajar allá. Vinimos a capacitarnos para dar un poco de lo que vinimos recibiendo desde chicos.”
En febrero comenzó el programa anual 2007 de Hajshará de Hejalutz Lamerjav. Los objetivos del programa son la preparación del equipo educativo y de liderazgo de la tnuá; el conocimiento y apreciación del Estado de Israel y las raíces de la tnuá; preparar y alentar la hagshamá tnuatit; y estudiar liderazgo, didáctica, historia, tradición y cultura del pueblo judío y sionismo.

El programa se divide en tres partes: cuatro meses y medio en el Majón de Madrijim o Megamot; tres meses de trabajo comunitario viviendo en mini comunas y tres meses de ulpán de hebreo y vida en la comuna del kibutz Alumot. Están ahora cursando la primera etapa del Majón de Madrijim. Entrevistamos a los participantes argentinos David Tabacman (Pulgui), Juan Deminas (Moti), Ezequiel Wajnrajch (Wanjri), León Carpman (Lelu), de Rosario, Tali Groshaus de Comodoro Rivadavia, Deby Chami de Córdoba, y China Guberman de Santa Fé capital.
Los primeros cinco días estuvieron en Jerusalén y en el kibutz Ashdod Yaakov, durante los que tuvieron un seminario de introducción al programa, organizado por la tnuá. Juan cuenta que esos días le sirvieron para conocer Jerusalén, “hay gente que no conocía Israel y estuvo piola. Hicimos una actividad en la ciudad vieja y conocimos un poco su historia. Por mi parte conocí por primera vez el Kotel, la verdad que fue todo muy impactante. Era la primera vez que nosotros veníamos a Israel.”
“Luego llegamos acá al majón y comenzamos las clases,” apunta David, “hay clases obligatorias y opcionales. En las obligatorias tenés introducción a la educación, a la Shoah, sionismo, judaísmo, historia del pueblo judío, sociedad israelí y hebreo. Y después en las opcionales tenés liderazgo, terrorismo, antisemitismo, encuentro entre religiones, toma de decisiones y otras cosas. Tenemos en total que cursar 18 materias cada uno.”
Luego esperan aplicar sus nuevos conocimientos y sus ganas de ayudar en el trabajo voluntario en las mini-comunas. Juan dice “vamos estar un mes y medio en Beer Sheva, haciendo trabajo comunitario. Vamos a vivir en mini-comunas, para prepararnos para la comuna grande que haremos en Alumot, que es como el kibutz de la Tnuá.”
¿Cuál fue la actividad que más les gustó hasta ahora?
Juan nos menciona algo diferente y único que hicieron en Israel, “fuimos a Holón a un museo de ciegos llamado “Diálogo en la Oscuridad”. Es un museo que es todo oscuro y te conduce gente ciega que te hacen experimentar como viven ellos. Estuvo muy bueno. Fue un poco para inaugurar la parte de trabajo comunitario, sentir la necesidad del otro y ponerse en su lugar. Fue fuerte.” Agrega David: “Es experimentar la diferencia, tocar en lugar de ver. Y con el guía te encontrás adentro, así que no le ves la cara al principio aunque intentas imaginártela a través del tacto, y cuando salís y lo ves no lo podés creer, aunque te lo imaginás de una edad determinada por la voz, generalmente no tiene nada que ver. Y adentro también hay un barcito y tenés que manejarte con el dinero a oscuras, con las monedas y el vuelto…”

León por su parte cuenta que “en el plan, uno de los momentos que más se disfrutó fue el paseo intensivo al sur, de cinco días, en el cual recorrimos todo. Estuvimos en Eilat, en Majtesh Ramón, en el Mar Muerto, en Sdé Boker, en Ein Guedi, Masada. Era todos los días levantarte y hacer algo nuevo. Y es como que siempre [los madrijim] te sorprenden, también dentro del plan, cuando tenés jofesh y salís, pero también las clases te sorprenden. Anoche por ejemplo tuvimos una clase de fotografía y trajeron muchas cámaras de fotos re-buenas y salimos a la calle a sacar fotos por Jerusalén. No nos lo esperábamos y eso está bueno. Además las clases no son aburridas.”
“La otra vez tuvimos Yom Hashoá y a cada persona le tocó una parte de intentar captar cómo se vive ese día acá en Jerusalén, a través de la fotografía o el arte,” comenta Ezequiel. “Y nosotros nos anotamos en el grupo de arte e hicimos que personas en la calle firmen un panel y dejen un mensaje por Yom Hashoá.”. León dice que está bueno vivir todo un año en Israel y ver el ciclo de las fiestas y conmemoraciones, “ver Yom Haatzmaut, Yom Hashoá, Yom Hazikarón, Yom Kippur, Pesaj, en una ciudad israelí. En Purim fuimos a la peatonal Ben Yehuda a ver en un recital público a Hadag Najash y a bailar a la calle.”
Tali siente que “todo lo que estamos viendo es absolutamente nuevo. Uno tenía sus expectativas y para mí superó todo lo que tenía pensado, de la gente que conocí hasta las materias, todo me encanta. En cada clase te llevás algo interesante. Es como que encontrás muchas cosas en común con las personas y eso está buenísimo. Como no tenemos el idioma hebreo de toda la vida, cuando salimos a la calle es un mundo aparte y tratamos de comunicarnos con las señas, y nos reímos mucho. Tenés que ser como una esponja y absorber todo.”
¿Qué hacen en el tiempo libre?
“Y a nosotros nos gusta ir a comer shawarma o falafel por nuestra cuenta; ir al centro,” explica Juan, “la semana pasada fuimos nosotros con dos chicos más de Hejalutz a dar una vuelta por Jerusalén, nos gusta recorrer.”
“Ahora en un rato vamos a salir,” dice Ezequiel. “La vez pasada fuimos al Museo de Israel y hoy quizás terminemos yendo a la zona del parque de la Knesset y también queríamos ir al Kenion Malja, a pasar a buscar unos premios. Y también a la Ben Yehuda.”

¿Qué les sorprendió de Israel?
Ezequiel cuenta “conocer gente de nuevos lugares, nuevas ideas, gente que piense diferente a vos, otra cultura. Porque Israel está lleno de otras culturas, tenés beduinos, árabes, cristianos. Miles de cosas que podés vivir y es todo en tu mismo país. Es lo que más me sorprendió. León se sorprendió de cómo la sociedad israelí critica a sus propios políticos. Juan dijo que le impresionó la cantidad de voluntarios y el trabajo de voluntariado que hay en Israel. “Hay muchas ganas de cambiar algo. Saliendo a la calle te das cuenta que todos trabajan de algo voluntario, o hacían o hicieron. También nosotros en un taller nos juntamos una vez por semana con chicos israelíes que están haciendo una comuna acá. Ellos están un año de servicio y nos contaron lo que están haciendo para la comunidad. En Argentina no existe eso que chicos de 18 años se vayan a vivir todos juntos a una comuna a trabajar para la sociedad. Y gente grande también. Hasta hay policías voluntarios o gente que trabaja en ONG. Ves activismo, ganas de cambiar algo, cada uno a su manera.”
¿Qué sienten que se llevarán de vuelta a la Argentina, después del viaje?
Ezequiel: “Capacidades nuevas. Como lo que aprendemos en las clases que te hacen madurar un montón.” David: “la experiencia personal de estar un año lejos de casa, viviendo solo. También va a estar bueno poder volcar lo que aprendimos acá en la comunidad, en la tnuá cuando volvamos.” China: “yo también. Esto de venir sola, poder vivir así y estar con tanta gente conocida y todo lo que espero que pase y va a seguir viniendo.” Juan: “espero llevarme respuestas. Porque vine con muchas preguntas sobre mi judaísmo, sobre mi kehilá, sobre mi tnuá y espero resolverlas acá. Iré de lo chiquito a lo grande: Qué quiero para mí, para mi grupo, como educador, como judío y como ser humano.” Debi: “Lo que me llevaré es gente increíble que conocí aquí inesperadamente. Y los contenidos de las materias que están tan buenos, no sólo para la hadrajá sino también para mi vida personal. Me pienso llevar muchos amigos.” Tali: “el que tiene la oportunidad de hacerlo que no lo piense y lo haga, porque sirve para madurar en todo sentido y desarrollarte en todo, en proyectos personales y en la vida.”
Para saber más del programa Shnat Hajshará de la Tnuá Hejalutz Lamerjav, haz clic aquí.